El primer tatuaje y sus consecuencias
Su primer tatuaje se lo hizo a los diecisiete. Para cuando cumplió los veintiuno, andaba tatuándose semana sí, semana también. Aunque sus padres apoyan su decisión de embellecer su piel, no se puede decir lo mismo del resto de su familia. Y es algo muy irónico, teniendo en cuenta de que no tengo antecedentes de ningún tipo, tengo trabajo fijo, hice el bachillerato y no bebo ni me drogo. Pero todo eso me trae sin cuidado. Para mí, mi familia son mis amigos.
