Tatuajes de Corazon
Describiendo su entrada en el mundo de la tinta, Nicolai Sofre ríe y dice: “Un montón de amigos de mi hermana iban tatuados hasta las cejas y yo, a los catorce años, me hice un par de cositas en un tobillo, con el motor de un walkman y una cuerda de guitarra, porque en el ambiente en que movía todos iban con tinta.”


